Tengo varias entradas en borrador, e iba a escribir un post en mi página de Facebook acerca de este tema, pero se me ha alargado tanto que he pensado que era más propio de un artículo así que aquí os dejo la entrada de la semana, desde el punto de vista de una madre con días más o menos felices, con una vida nada idílica pero encantada con mis hijos. Además, una madre con una pequeña especial que no causa más infelicidad de la que puedan causar los dos pequeños protagonistas indirectos de esta historia. "Precioso titular" . Las palabras de la periodista Samanta Villar me indignan de manera profunda, pues un hijo no es un objeto que puedas devolver o descambiar cuando te plazca, un hijo es una continuación de una misma y, aunque a veces nos pese el hecho de la maternidad, porque no todo es idílico, no somos quienes para estar continuamente renegando de la misma o publicar nuestros momentos de infelicidad debidos a la existencia de nuestras criaturas a los cuatro vi...